LOS PAÑALES Y LA TELEVISIÓN.
Después de que la televisión
invadiera los hogares colombianos, las nuevas generaciones crecimos frente a
ella como un instrumento para entretener y hasta cierto punto educar. La
llegada de canales internacionales y el desarrollo de programas infantiles que
buscaban proponer una pedagogía entre los televidentes más jóvenes fue una
apuesta que creció tanto como su audiencia, y de la cual debo reconocer que yo
también fui víctima.
En medio de recuerdos borrosos aún conservo en mi memoria los nombres y algunas memorias bizarras de los programas relevantes en mi infancia y adolescencia, ya que crecí en medio de televisores encendidos y otros tantos desbaratados por el oficio que ejercía mi padre.
Desde pequeño conté con la paradójica fortuna de tener acceso a la televisión hasta en mi propio cuarto, donde disfrutaba de mis programas favoritos en una impresionante variedad de aproximadamente 50 canales, pero de los cuales prefería unos tantos en particular por su contenido para niños. El contenido violento y explicito siempre fue tratado con extrema rudeza por parte de mis padres y la censura se hizo presente para mantenerme alejado de programas “no aptos para todo público”, pero por fortuna, nunca llamaron mi atención, ya que había desarrollado cierto gusto especial por formatos americanos cómicos y a mi parecer bastante entretenidos.
Dentro de los programas a recordar, aparecen personajes como Barney, los Teletubbies, Tom y Jerry, entre otros tantos de los cuales haré una breve referencia a continuación.
De los primeros programas que
pude haber visto según recuerdan mis
padres, aparece “La pantera rosa” un dibujo animado recordado por grandes y
chicos que aparece en la pantalla de mi TV, gracias al gusto que mi madre tenía
por la mencionada animación, además de sus colores llamativos, y un tema
musical de introducción que paso a la historia por su pegajosa tonada. Cuentos
de los hermanos Grimm y Bananas en Pijama, también figuran como parte
importante de mis recuerdos, ya que principalmente veía televisión los fines de
semana, y estos programas coincidían con las franjas matutinas de canales
nacionales.
Con el pasar del tiempo, aumento mi gusto por la televisión, de manera que tengo más recuerdos de los programas que marcaron mi infancia. Uno de ellos es “Los Simpson” un programa de televisión creado por Matt Groening en 1989, que se mantiene vigente en la actualidad, y que puedo decir que continuo viendo.
De mi infancia recuerdo dos
canales en particular que se caracterizaban por emitir en su gran mayoría programas
infantiles que eran de mi gusto, los cuales eran Cartoon Network, y Disney Channel,
con programas como “El correcaminos”, “Pokemon”, “Vaca y Pollito”, “Los
castores cascarrabias”, “Las aventuras de Billy y Mandy” y dos en particular
que recuerdo con mayor claridad y euforia, que son “El laboratorio de Dexter” y
“Coraje el perro cobarde”.

Aparte de entretenimiento, la televisión logró ayudar en una pequeña parte al proceso pedagógico, ya que por medio de diversos programas para niños, podíamos interpretar, conocer, y aprender culturas, costumbre y demás, tanto propias como extranjeras; dentro de dichos programas figura “Cubeez” o “Cubitos”, como fue denominado para latinoamericana, el cual era transmitido en un inicio por Discovery Kids para pasar a ser emitido por “Nat Geo & Yo”, “Castelo Rá Tim Bum”, una producción de la televisión pública Brasilera que llego a las programadoras colombianas.
Conjunto con crecimiento, empece
a dejar atrás los programas infantiles y me incline por las series
norteamericanas, empezando por series para adolescentes como “That´s so Raven”,
y “Lizzie McGuire”, dando como resultado un profundo gusto por estos formatos
que hoy disfruto en series como “Breaking Bad”, “The walking Dead”, “House of
cards”, “Modern Family”, entre otras tantas.
Es indiscutible que los cambios generacionales, son notorios
y de alto impacto en la Tv, ya que de ellos depende el contenido que sea emitido,
pero cada generación mantendrá por pequeña que sea una conexión con la TV.
Aunque cada vez es más complicado que la TV contribuya de una manera pedagógica
con sus usuarios, continua entreteniendo con diversos contenidos para todo tipo
de gustos.
En medio de recuerdos borrosos aún conservo en mi memoria los nombres y algunas memorias bizarras de los programas relevantes en mi infancia y adolescencia, ya que crecí en medio de televisores encendidos y otros tantos desbaratados por el oficio que ejercía mi padre.
Desde pequeño conté con la paradójica fortuna de tener acceso a la televisión hasta en mi propio cuarto, donde disfrutaba de mis programas favoritos en una impresionante variedad de aproximadamente 50 canales, pero de los cuales prefería unos tantos en particular por su contenido para niños. El contenido violento y explicito siempre fue tratado con extrema rudeza por parte de mis padres y la censura se hizo presente para mantenerme alejado de programas “no aptos para todo público”, pero por fortuna, nunca llamaron mi atención, ya que había desarrollado cierto gusto especial por formatos americanos cómicos y a mi parecer bastante entretenidos.
Dentro de los programas a recordar, aparecen personajes como Barney, los Teletubbies, Tom y Jerry, entre otros tantos de los cuales haré una breve referencia a continuación.
Con el pasar del tiempo, aumento mi gusto por la televisión, de manera que tengo más recuerdos de los programas que marcaron mi infancia. Uno de ellos es “Los Simpson” un programa de televisión creado por Matt Groening en 1989, que se mantiene vigente en la actualidad, y que puedo decir que continuo viendo.
Aparte de entretenimiento, la televisión logró ayudar en una pequeña parte al proceso pedagógico, ya que por medio de diversos programas para niños, podíamos interpretar, conocer, y aprender culturas, costumbre y demás, tanto propias como extranjeras; dentro de dichos programas figura “Cubeez” o “Cubitos”, como fue denominado para latinoamericana, el cual era transmitido en un inicio por Discovery Kids para pasar a ser emitido por “Nat Geo & Yo”, “Castelo Rá Tim Bum”, una producción de la televisión pública Brasilera que llego a las programadoras colombianas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario